¿Mi religión apoya la donación de órganos, ojos y tejidos?

A principios de este mes, conmemoramos el Día Mundial de la Religión, una fecha dedicada a destacar los puntos en común entre las distintas religiones. Para quienes son religiosos, comprender cómo su fe apoya la donación de órganos, ojos y tejidos puede ser clave para decir “sí” a salvar vidas. Las creencias religiosas suelen ser una inquietud común cuando las personas consideran la donación y el trasplante, y saber que muchas religiones respaldan la donación puede ayudar a orientar la decisión de convertirse en donante después de la muerte.

Las Principales Religiones Apoyan la Donación

¿Sabías que la mayoria de las religiones en Estados Unidos apoyan la donación de órganos, ojos y tejidos?
La donación de órganos, ojos y tejidos salva vidas y brinda esperanza a quienes la necesitan. Muchas religiones y tradiciones espirituales reconocen la donación —tanto después de la muerte como en vida— como un acto de bondad, caridad y amor. Algunas la consideran la máxima expresión de compasión hacia los demás, y otras la ven como el acto supremo de amor y solidaridad hacia el prójimo. Cada año, la generosidad de los donantes de órganos, ojos y tejidos salva y sana miles de vidas.

 

¿Por qué las Personas de Fe Deberían Considerar ser Donantes de órganos, ojos y tejidos?

Aquí, en nuestra comunidad, casi 1,300 personas esperan un trasplante de órgano que les salve la vida, muchas de las cuales se identifican como personas de fe. Conocer la postura de tu fe sobre la donación puede ayudarte a tomar una decisión informada. Al registrarte como donante de órganos, ojos y tejidos, puedes brindar esperanza a quienes esperan un trasplante que les salve la vida. La donación de órganos es uno de los actos de caridad más grandes que puedes realizar. Conocer los hechos sobre la donación te permite tomar una decisión informada, en lugar de dejarte llevar por mitos o desconocimiento.

Conoce la postura de tu fe sobre la donación

Si tienes dudas sobre registrarte, considera hablar con los líderes de tu comunidad de fe para conocer cómo se ve la donación de órganos, ojos y tejidos dentro de tu religión. Conversar sobre tus preguntas puede ayudarte a comprender las tradiciones y ceremonias de tu fe, y cómo estas se alinean con la donación. Estar bien informado puede darte confianza y tranquilidad al momento de decidir convertirte en donante.

¿Qué hay sobre el respeto y el cuidado de las personas fallecidas?

Los servicios funerarios y de sepelio tradicionales son importantes para todas las comunidades de fe. Las personas fallecidas que son donantes de órganos siempre son tratadas con el mayor respeto y dignidad durante todo el proceso de donación. Si los órganos de tu ser querido son elegibles para ser donados, un equipo de cirujanos especializados muestra respeto durante el proceso de recuperación, cuidando al donante de manera que aún sea posible realizar un funeral tradicional con ataúd abierto.

Dejar un Legado de Amor

Phil Workman, voluntario defensor de la vida de Donor Alliance y receptor de un trasplante de hígado, habló sobre el impacto que tuvo en su vida el trasplante que le salvó la vida y cómo ese camino se conecta con su fe católica. “Para los católicos, no hay un regalo más grande que compartir tu vida con otra persona. La donación de órganos es poner la fe en acción”, reflexionó Phil.

Aunque la experiencia de Phil refleja sus creencias católicas, la necesidad de la donación afecta a personas de todos los orígenes y credos. Tú tienes la capacidad de dejar un legado de amor a través de la donación de órganos, ojos y tejidos, salvando y sanando vidas en tu comunidad.

Te animamos a conocer más sobre la postura de tu fe respecto a la donación de órganos y a considerar registrarte como donante. Puedes registrarte en cualquier momento en línea en Done Vida Colorado o Donate Life Wyoming. Una vez que te hayas registrado, comparte tu decisión con tus seres queridos y con otras personas de tu comunidad de fe.

 

Phil

Phil Workman

 

¿Mi religión apoya la donación de órganos, ojos y tejidos?

As told by Gabriel’s mother Lisa

Pregnant with our first child, I learned that my unborn son would be born with a heart defect called Hypoplastic Left Heart Syndrome and would need a heart transplant immediately following his birth in order to survive. Not knowing what this meant, I struggled to make sense of all that was happening, but was determined to do the very best for my baby.

On the day Gabriel Gideon (Gideon means “mighty warrior”), decided to come into the world, he appeared big and strong and for the start of our new family, those first few moments were bliss.

But a short 36 hours later, Gabriel was taken to Children’s Hospital Colorado. When he arrived there, the transplant team worked around the clock to evaluate his condition confirm his diagnosis and establish a plan of action. Within 24 hours, Gabriel was listed on the UNOS transplant list. I was told that the wait for a heart could be anywhere from three to six months and prepared myself for the duration.

Gabriel received his new heart just thirteen days after coming into the world. When his new heart started beating on its own, there were literal shouts of joy in the waiting room.

When our family was allowed to see Gabriel, it was shocking to see my new baby in that condition. He was swollen to about three times his normal size and had IV’s in at least eight different places. There were so many medications flooding his tiny body but it was easy to see beyond the trauma of his surgery because we all knew this was his only chance at survival.

Each day brought new healing – he eventually opened his eyes, got his chest closed and the ventilator removed. In less than a week, he was moved out of the Cardiac ICU and into the Infant Care Center and we brought him home just ten days after his transplant.

Today, Gabriel is thriving and living life to its fullest as every six year old knows how to do, celebrating his newfound ability to ride his bike without training wheels and reading. I know that part of the reason he has done so well is because of my consistent due diligence in giving him his medication, keeping him away from illnesses and washing our hands as often as we can.