Historias de Esperanza
Jaime
A la edad de solo seis años, Jaime desarrolló cataratas agresivas que nublaron ambos ojos. La enfermedad hizo que Jaime quedara casi ciego en un mes. Después de someterse a cirugías en ambos ojos, Jaime sufrió daños en la córnea de su ojo derecho. Un trasplante era su única esperanza.
Después de meses de espera, Jaime recibió el regalo de la vista de un generoso donante. Este regalo no solo salvó su visión, sino que también abrió un mundo de posibilidades. Con su vista restaurada, Jaime logró alcanzar metas que antes pensaba imposibles, como obtener su licencia de conducir y graduarse de la Escuela de Minas de Colorado en Golden. También está cursando una maestría, todo gracias al generoso donante que le dio el regalo de la vista.
Cuando llegó el momento, Jaime no dudó en registrarse como donante de órganos, ojos y tejidos. Puedes ver la galería de fotos de la graduación de Jaime con su familia, una celebración del viaje que han recorrido juntos. La historia de Jaime como receptor de un donante es una historia de esperanza, y él quiere animar a otros a marcar la casilla y decir “sí” a la donación, para salvar y sanar a aún más personas en nuestra comunidad.
Más Historias
Clayton
Beth y Larry Sparks siempre recordarán a su hijo Clayton como una persona bondadosa, llena de vida y de esas que hacían sentir a todos que pertenecían. En 2019, Clayton falleció con tan solo 24 años. Antes de morir, tomó la decisión de registrarse como donante de órganos. Hoy, esa decisión sigue viviendo a través […]
Rita
Rita creía que la generosidad era una forma de vivir. “Siempre soy bendecida al recibir porque siempre estoy dispuesta a dar”, solía decir. Cuando Rita falleció en 2023, su hija, Elita, encontró consuelo precisamente en esas palabras. Saber que su madre había elegido ser donante de órganos la ayudó a cambiar su enfoque de lo […]
Kelsi
Kelsi tenía 23 años cuando los médicos le diagnosticaron escoliosis idiopática del adulto y le dijeron que eventualmente perdería la capacidad de caminar. La cirugía era su única oportunidad de llevar una vida normal, y un donante de tejido era su mejor opción para que la operación fuera exitosa. El dolor que sentía ya era […]